Llorar es arriesgarte a parecer un(a) sentimental.
Hacer algo por alguien es arriesgarte a involucrarte.
Expresar tus sentimientos es arriesgarte a mostrar tu verdadero yo.
Exponer tus ideas y sueños es arriesgarte a perderlos.
Aceptar tus errores es arriesgarte a ser juzgado(a).
Amar es arriesgarte a no ser correspondido(a).
Vivir es "arriesgarte" a morir.
Esperar es arriesgarte a la desesperanza.
Lanzarte es arriesgarte a fallar.
Si te arriesgas puede que no lo logres, pero aprenderás como hacerlo mejor la próxima vez.
Si no te arriesgas, no hay ninguna posibilidad de que lo logres y cada vez dejarás que tus miedos y las opiniones de los demás controlen tu vida, crearás una "prisión confusa de sentimientos" de la que tú tendrás la llave, pero con el tiempo olvidarás que tienes esa llave "liberadora" y no la usarás.
Tomar riesgos te convertirán en una persona "libre".
Hacer algo por alguien es arriesgarte a involucrarte.
Expresar tus sentimientos es arriesgarte a mostrar tu verdadero yo.
Exponer tus ideas y sueños es arriesgarte a perderlos.
Aceptar tus errores es arriesgarte a ser juzgado(a).
Amar es arriesgarte a no ser correspondido(a).
Vivir es "arriesgarte" a morir.
Esperar es arriesgarte a la desesperanza.
Lanzarte es arriesgarte a fallar.
Si te arriesgas puede que no lo logres, pero aprenderás como hacerlo mejor la próxima vez.
Si no te arriesgas, no hay ninguna posibilidad de que lo logres y cada vez dejarás que tus miedos y las opiniones de los demás controlen tu vida, crearás una "prisión confusa de sentimientos" de la que tú tendrás la llave, pero con el tiempo olvidarás que tienes esa llave "liberadora" y no la usarás.
Tomar riesgos te convertirán en una persona "libre".